08 diciembre 2010

Incierto

                                  
                                       
















                                               II


¿Por qué la soledad no tiene nombre los domingos,
Ni color ni rostro ni registro
Del pasajero que resguarda las puertas
De mi alma?

¿Por qué la esperanza es ingenua
Casi exigua, presa de la angustia
Y la desdicha?

¿Por qué los sueños no tienen rostro,
Sólo son testigos de la única evidencia
De que amé algún día?

¿Por qué la fidelidad de la memoria
Del pasado equívoco atormenta
Los pasos del futuro incierto de la dicha?

¿Por qué los ojos no tienen quién ver
Ni nadie que los mira?

¿Por qué la melodía no tiene destino,
Ni el poema, dueño?
¿Por qué el corazón se encuentra
Con la guardia muy arriba y al acecho
De por demás sombra cautiva
Que se esconde en los resquicios de mi alma?

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Pero la mujer de los sueños de nadie sabe que
Es por la misma razón por la que hace diez siglos
Los hombres no amaban.

Miedo.

La Mujer De Los Sueños De Nadie

1 comentario:

  1. Desconsolado. Inocente. Rotundo. Agridulce. Brillante.




    La última estrofa: Impactante y áspera en el sentido que te deja pensando... algo así como nudo en la garganta.

    Me gustó mucho Tania. Mira que soy quisquillosa con esto y cuando digo algo lo digo en serio. Sin duda, tienes las palabras a tu favor...tienes magía. Sigue escribiendo. :)

    Ah si, soy Viri. jeje (no tengo cuenta aquí sólo en LJ y quería comentártelo aquí y no por FB)

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