12 septiembre 2011

Tántalo



[...]
Tal vez sigo siendo tan ingenua para creer en una tontería,

Que no me importe! Que no me importe! Me digo a diario.

A veces es más doloroso de lo que parece

Y siempre las últimas palabras se quedan cortas.

Es una felicidad tan ajena y alejada a la mía

Cuando la veo pasar sin tocarla siquiera.

Aprender a callar, es lo que debería.

Sólo ya no quiero llorar, ya no quiero llorar...


La Mujer De Los Sueños De Nadie 

No hay comentarios:

Publicar un comentario